Nuestro amigo nos pregunta: ¿debería cambiar mis inversiones a mercados de capitales privados?
La razón detrás de esta pregunta suele estar en la expectativa de obtener mayores rendimientos[1]. por lo cual será mejor hacer un poco de análisis antes de responderla.
La diferencia fundamental entre los mercados de capitales públicos y privados[2] es su regulación. Los mercados públicos son muy regulados, buscando con ello proteger al inversionista pequeño. En contraposición, los mercados privados son menos regulados al no promoverse masivamente y estar dirigidos a inversionistas más sofisticados.
En los últimos años se ha popularizado el acceso a los mercados de capitales privados a través de los fondos de capital[3] privado (en inglés “Private Equity Funds”). Estos fondos son establecidos por un socio operador, encargado de seleccionar y administrar las inversiones, y financiados en su mayoría por inversionistas pasivos. La regulación para estos fondos es limitada, incluyendo en áreas clave como liquidez de la inversión, información disponible, reglas de valoración, etc.
Los socios operadores suelen ser firmas especializadas que incluyen expertos en las diferentes industrias objetivo, quienes aportan su acceso a las oportunidades de inversión y su capacidad para evaluarlas. Una vez hecha la inversión, el socio operador suele involucrarse en la gerencia para influir en el crecimiento o recuperación de la empresa adquirida. Por esta razón, las empresas adquiridas suelen ver cambios importantes en su estrategia y operación. Los socios operadores tienen un rol activo, especializado y fundamental en la generación de valor, por lo que se podría justificar una compensación proporcional al esfuerzo y al logro.
Adicionalmente, los fondos de capital privado suelen tener una vida predefinida, es decir, las inversiones serán liquidadas eventualmente para poder tomar las ganancias, distribuir los activos netos, y en últimas disolver el fondo. Los inversionistas son entonces invitados a participar en un nuevo fondo.
Los fondos de capital privado se clasifican de acuerdo con su objetivo. Los fondos de capital de riesgo (en inglés, “venture capital funds” o “VC”) se enfocan en empresas relativamente nuevas y con gran potencial de crecimiento. Los fondos de crecimiento se enfocan en empresas con modelos de negocio probados pero que requieren capital para crecer. Los fondos de compras (en inglés, “Buyout Funds” o “Leveraged Buyout Funds”) se dedican a adquirir empresas existentes ante la oportunidad de aumentar su valor. Los fondos de situaciones especiales (en inglés, “Distressed or Turnaround Funds”) se especializan en comprar empresas que están teniendo dificultades para restructurarlas y sacarlas adelante.
Visto lo anterior, la respuesta a nuestro amigo tendría estas dimensiones:
- Habría que determinar si nuestro amigo califica, de acuerdo con su naturaleza, patrimonio e ingresos, para poder adquirir un fondo de capital privado.
- Habría que alertarlo acerca de la menor regulación en este tipo de vehículos, lo cual implica que la responsabilidad de la debida diligencia yace en sus manos.
- Habría que explicarle que la liquidez de un fondo de capital privado no es diaria[4], como estamos acostumbrados en los mercados de capitales públicos, y por ello hay que evaluar qué porcentaje del portafolio total se puede comprometer por un período de tiempo potencialmente largo[5].
- Habría que hacerle ver que existe una gran dispersión entre los resultados obtenidos por operadores de alta calidad, capaces de encontrar buenas oportunidades y transformarlas en realidad, y los de otros menos capaces. Una buena selección podría hacer una gran diferencia.
En conclusión, el acceso a un universo de emisores que no cotizan en las bolsas de valores, las primas implícitas en los precios de compra por la iliquidez de la inversión, y la gestión activa de los socios operadores, han demostrado que los fondos de capital privado pueden ser un buen complemento en los portafolios tradicionales. No obstante, y por tratarse de un producto distinto y complejo, es necesario e importante entender muy bien su naturaleza y su rol en el portafolio de cada inversionista. Un asesor de inversión calificado puede ayudar a determinar la viabilidad, así como en la selección e incorporación de este tipo de inversiones.
Aviso: La información proporcionada en este documento es solo para fines educativos. Portfolio Resources Group no garantiza la exactitud de ninguna recomendación fiscal, ya que no brindamos asesoramiento fiscal o legal. Consulte a un profesional de impuestos para asegurarse de que las recomendaciones sean apropiadas para su situación particular.
[1] Históricamente, la mediana del rendimiento de los fondos de capital privado ha sido superior al de las inversiones en fondos tradicionales. No obstante, la dispersión de los resultados ha sido mucho mayor.
[2] Con mercados públicos nos referimos a inversiones en títulos valores sujetos a oferta pública, es decir, se invita y da acceso al público general. Las bolsas de valores son un ejemplo de un mercado público. Los mercados privados se refieren a ofertas dirigidas a grupos muy reducidos y/o más sofisticados.
[3] Los fondos de deuda privada (en inglés, “Private Debt or Private Credit Funds”), siguen un concepto similar, pero hacen préstamos en lugar de adquirir participaciones accionarias.
[4] La ausencia de liquidez diaria tiene que ver con el hecho que los activos subyacentes no cotizan en mercados de valores, lo cual tampoco permite obtener valoraciones de mercado.
[5] Es de esperar que en tiempos de crisis no solo las valoraciones de los activos subyacentes pudieran caer, sino que también disminuiría el número de interesados en adquirir una participación que el fondo pusiera a la venta.